miércoles, 20 de marzo de 2013

¿Te sientes hinchad@?

Ante la inminente llegada de la primavera y el buen tiempo, uno de los principales quebraderos de cabeza es la hinchazón abdominal. A pesar de que existen personas con mayor tendencia a coger peso en la zona abdominal (distribución andoride), también puede ser debido a los gases. Para reducir al máximo esas molestias abdominales, sólo tenéis que seguir leyendo... :)


Causas


Los gases (también conocidos como flatos o flatulencia) se forman en los intestinos y salen del cuerpo por el recto. Es totalmente normal la presencia de cierta cantidad de aire en el aparato digestivo. Generalmente no suele dar problemas, pero si no es bien tolerado, pueden comenzar las molestias. Según el Colegio Americano de Gastroenterología, la movilización del aire es más lenta en algunas personas y se puede acumular, provocando distensión abdominal. Otras causas pueden ser:

  • Aerofagia debida a: 

      • Se traga demasiado aire durante la alimentación (hablar mucho durante la comida).
      • Problemas nasales que nos hacen respirar por la boca: vegetaciones, rinitis o catarro convencional.
  • Acción de las bacterias intestinales: durante el proceso de la digestión, éstas se encargan de fermentar los hidratos de carbono y las proteínas produciendo dióxido de carbono e hidrógeno.


Síntomas:

  • Hinchazón abdominal
  • Dolor más o menos intenso
  • Ruidos intestinales
  • Retortijones o cólicos (muy frecuente en lactantes: llanto "desconsolado")
  • Expulsión masiva de gases tanto por el recto (flatulencias) como en forma de eructos.


Consejos útiles:

  • Escoge alimentos a la plancha o al horno, en puré o rehogados. Son más digestivos que los fritos o rebozados.
  • Come despacio, con la boca cerrada (para que entre menos aire). Mastica bien. La hora de la comida debe ser un momento relajado, las prisas interfieren en la digestión. Debemos enseñárselo a los niños desde pequeños.
  • Bebe en vaso, no directamente del envase o con pajita.
  • ¡Muévete: realiza alguna actividad física! Ésto ayudará a movilizar el intestino y a que el cuerpo elimine los gases.
  • Evita los chicles.
Una dieta variada y equilibrada ayuda a prevenir el meteorismo. Como la alimentación es un factor muy importante, a través de la dieta podemos favorecer o disminuir la formación de gases:



Consumir…
Moderar…

Proteínas de fácil digestión:
·      Pollo ó pavo
·      Pescado



Las legumbres más flatulentas como: alubias, guisantes y habas.

Yogur, mejor con bífidus


Coles: coles de Bruselas, coliflor, brécol...


Frutas (piña,sandía o kiwi)


Cebolla y rábano crudos

Bebidas sin gas


Aguas con gas y bebidas carbonatadas. Cerveza.



Dentro de las legumbres, las lentejas no producen muchos gases, por lo que podremos consumirlas sin preocupación.


Remedios naturales

El ajo mejora la digestión, reduciendo la formación de gases. Además, ciertas plantas contienen propiedades antiflatulentas:
  • Anís verde, hierba dulce ó matalauva. Nos ayuda a evitar la acumulación de gases. Utilizaremos sus semillas secas para infusiones. 
  • Manzanilla: alivia los trastornos intestinales en general. Podemos encontrarla sola o mezclada con anís verde, mejorando su sabor y combatiendo así la sensación de pesadez.
  • Tomillo y romero: reducen la sensación de malestar y el dolor abdominal.
  • Menta y poleo: agilizan la digestión, evitando así la formación de gases.

La Fisioterapia, y más en concreto la Osteopatía visceral, también nos ayuda ya que mediante la movilización del intestino, la evacuación será más sencilla.


Normalmente los gases no son un problema grave, aunque si con todos estos trucos no mejoran, puede ser necesaria la administración de fármacos antiflatulentos o carminativos. Si vemos que los síntomas no remiten en niños, consultaremos al pediatra ya que en ocasiones pueden relacionarse con enfermedades digestivas o afecciones como la intolerancia al gluten. 


Ahora sólo nos queda... ¡Disfrutar de la primavera!

jueves, 28 de febrero de 2013

“Las personas que leen las etiquetas nutricionales se mantienen más delgadas”


Con este ambicioso titular comienza una noticia del Europa press del 12 de Septiembre del año pasado http://www.europapress.es/salud/noticia-personas-leen-etiquetas-nutricionales-mantienen-mas-delgadas-20120912143331.html.Las marcas comerciales intentan captar nuestra atención mediante adjetivos como saludable, enriquecido, ligero…Pero no podemos quedarnos en la superficie, debemos aprender a interpretar las etiquetas nutricionales.



Las etiquetas nutricionales nos proporcionan toda la información relativa a:

  • Valor energético (Kcal ó KJ)
  • Proteínas
  • Hidratos de carbono (puede especificar también los azúcares simples)
  • Grasas: suele diferenciar las saturadas del resto.
  • Otros datos: fibra, sodio, vitaminas y minerales...


¿Cómo interpretamos todos estos datos?


El cuadro de información nutricional siempre viene expresado en 100g ó 100 ml.
En ocasiones, puede venir también por raciones. Habitualmente un alimento suele contener más de una ración ó unidad de consumo. 

No solemos disponer de una báscula para pesar alimentos en casa, pero para que nos hagamos una idea, un envase de yogur equivale a una ración de yogur(125g).Si la etiqueta está expresada en 100g, debemos pensar que consumimos un cuarto(25g) más de lo que nos indica.

La etiqueta ideal sería aquella que nos expresara la porción en medidas caseras, la cantidad de cada una y el número de porciones totales que contiene.




Ejemplo(imagen):  Leche desnatada UHT
  • Porción en medidas caseras: 1 vaso
  • Cantidad en g ó ml: 200 ml
  • Número de porciones por envase: 5 (1litro=5vasos)
Un vaso de leche equivale a 200 ml, de modo que si la etiqueta está expresada en 100g, estaremos ingiriendo el doble de los datos indicados.


Si la información nutricional  está expresada en 100 g y también en la porción ¿Dónde me fijo?


Mi consejo es que siempre os fijéis en los 100g ó 100 ml ¿Por qué? Porque cuando queremos comparar 2 alimentos, puede que la porción que la marca estime sea distinta. Ejemplo: Queremos comparar qué paquete de cereales tiene más fibra. 
  1. Paquete de 300g. En el etiquetado indica que contiene 10 raciones. La marca está estimando que una porción equivale a 30 g. 
  2. Paquete de 500g. En el etiquetado indica que contiene 10 raciones, poe lo que cada porción será de 50g. 
Así, al comparar con 100g sabemos que comparamos a modo real. Esto es muy útil, ya que todos los alimentos vienen expresados en 100g.


¿Qué significa %CDO?


Las siglas CDO corresponden a Cantidad Diaria Orientativa y expresan, por tanto, el porcentaje que supone de la ingesta total del día. Generalmente los datos expresados con este % suelen ser las vitaminas y minerales, pero actualmente se ve cada vez más cuadros informativos de este tipo en la parte frontal de los productos:




Ahora bien, debemos tener en cuenta que ese porcentaje se basa en 2000 kcal. En muchas personas, ese dato no se corresponde con sus necesidades diarias... Las Kcal que nuestro cuerpo necesita cada día varían en función de nuestro peso, talla, género y actividad física. 

Sin embargo, la CDO es muy útil para saber si un alimento es rico o bajo en algún nutriente. De manera general, si el porcentaje es:
  • Menor o igual a 5 % = bajo en...
  • Mayor o igual al 20% = rico en...
En función del nutriente del que hablemos, nos interesará que sea rico o que sea bajo en %. Por ejemplo, serán más beneficiosos los alimentos con un porcentaje alto en vitaminas o fibras y bajos en grasas saturadas.

 

Fibra

Ya os expliqué los beneficios de la fibra (http://alimentandot.blogspot.com.es/2012/12/ese-gran-olvidado-de-nuestra.html), así que buscaremos los productos con  mayor contenido en fibra, tanto insoluble (para el colon) como soluble (ayuda a controlar la diabetes y el colesterol). 
Nos fijaremos pues en los productos con la mención “RICO EN”/ “ENRIQUECIDO/A” o similares para asegurarnos que contiene más del 20% de nuestras necesidades diarias de fibra.


Sal

El sodio, ése gran “enemigo” de las personas con problemas cardiacos…Que un alimento no sea “salado” no significa que no contenga sal, tenemos que buscar si en el etiquetado aparece un porcentaje alto de sodio. Ésto es muy frecuente en alimentos precocinados.
Si consumimos alimentos ricos en sodio, aumentará la presión arterial, suponiendo un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiacas. Además, de manera fisiológica la presión arterial aumenta con la edad, por lo que a medida que nos hacemos mayores debemos reducir más aun el consumo de sodio.



Grasas

La mayoría de los productos suelen diferenciar los tipos de grasa que contienen. Que un alimento sea rico en grasas totales, no significa que sea perjudicial para nuestra salud. Diferenciaremos así las grasas insaturadas (monoinsaturadas y poliinsaturadas) de las saturadas. A grandes rasgos, podríamos decir q las grasas insaturadas son “buenas”, siempre q se consuman con moderación. 

Donde debemos hacer hincapié es en las grasas saturadas y en las grasas trans.
  • Grasas saturadas: provienen principalmente de los alimentos de origen animal (mantequillas, quesos, carnes…) 
  • Grasas trans: No es frecuente que aparezcan en el etiquetado nutricional. Suelen estar presentes en productos como galletas, bollería industrial, etc. Para saber si un producto contiene grasas trans debemos buscar en la lista de ingredientes, ya que suelen enmascararlas como “contiene grasas parcialmente hidrogenadas” ó “aceites vegetales hidrogenados”.
Es muy importante evitar estos 2 tipos de grasas, ya que ambas aumentan el nivel de colesterol LDL en sangre (“malo”).De este modo, buscaremos los productos que contengan menos grasas saturadas y sin grasas trans. 


Productos 0%

Esto significa que tienen un porcentaje muy bajo ó nulo de grasas saturadas, pero a cambio le han adicionado azúcares al producto. ¿Qué significa esto? Que aunque el producto sea 0%, eso no significa que no vaya a “engordar”, ya que sí contiene calorías e hidratos de carbono (que si no los “gastamos ó  quemamos”, también formarán parte del torrente sanguíneo). Ahora bien, que un producto sea 0% en el caso de los lácteos, no significa que no contenga calcio (parece obvio, pero quería mencionarlo).


Si seguís teniendo alguna duda acerca de cómo leer las etiquetas de los envases, ¡no dudéis en dejar vuestro comentario!






jueves, 21 de febrero de 2013

Etiquetado comercial

Quería hacer una entrada de etiquetado nutricional, pero he visto tal cantidad de datos, que he decidido dividirlo en 2 para que podáis leerlo tranquilamente y enteder todo lo que quiero explicaros. Intentaré ser lo más clara posible , pero siento deciros que no os vais a librar de que cite alguna ley (muajaja)... 

Comenzaré por explicar que existen 2 tipos de etiquetado: comercial y nutricional. Para el etiquetado comercial, voy a utilizar como ejemplo las aceitunas. Según la Norma General del Codex para el Etiquetado de los Alimentos Preenvasados, la etiqueta comercial de la aceituna contendrá la siguiente información...



1.Denominación de venta del producto


Debe constar: nombre del producto, estado físico, tratamiento al que ha sido sometido (congelado, ahumado, irradiado, etc) y una descripción del producto. La denominación sería la siguiente: “Aceitunas verdes aderezadas en salmuera. Enteras. Manzanilla”



2. Lista de ingredientes


Aquí debe indicarse todos los ingredientes en orden decreciente de peso en el momento de su preparación ( se citan en función de la cantidad) . “Ingredientes: aceitunas, agua, sal, ácido sórbico, ácido cítrico, ácido láctico, ácido L ascórbico, hidróxido sódico"

Se considera ingrediente cualquier sustancia que se encuentre en el producto acabado,  incluyendo los aditivos.

¡Cuidado con este punto! Es muy importante fijarnos en los preparados cárnicos, ¿Por qué? Imaginemos que compramos "Hamburguesas de pollo". Vamos a la lista de ingredientes y nos encontramos que el primer ingrediente indicado es el pollo (porque está en mayor cantidad), hasta ahí todos de acuerdo, pero ¡sorpresa! el siguiente ingrediente que vemos es tocino de cerdo (ó carne de cerdo)...Si estoy comprando hamburguesas de pollo, ¿Por qué lleva cerdo? y además, la parte más perjudicial del cerdo: ¡el tocino!. Desde aquí, os recomiendo encarecidamente que leáis la lista de ingredientes si no queréis encontraros con sorpresas. 



Si en algún producto nos volvemos locos buscando la lista de ingredientes y no la encontramos, es porque se trata de uno de los siguientes casos:

  • Productos constituidos por un solo ingrediente.
  • Frutas, hortalizas frescas y patatas.
  • Aguas de bebida envasadas y gasificadas.
  • Vinagre
  • Queso, mantequilla, leche y nata fermentada.
  • Bebidas alcohólicas con un grado de alcohol superior al 1.2%.


3.  Cantidad neta


Este punto está bastante claro...Pero nos fijaremos en 2 cosas que nos valdrán para comprender posteriormente el etiquetado nutricional: 

  1. Actualmente, encontramos que en muchos envases ponen la cantidad de raciones que contiene el producto (Ejemplo: "Arroz 3 delicias" 2 raciones) y en base a ésto nos hacemos una idea de la cantidad que equivale a una persona (la mitad de la bolsa).
  2. Cuando el alimento sólido se presenta en un líquido de cobertura, en el etiquetado se debe indicar la masa neta escurrida de dicho producto. Por ejemplo: 
        • Peso neto: 300 g
        • Peso neto escurrido: 150 g
Es decir, no vamos a consumir 300 g , sino 150g porque el resto es líquido que vamos a tirar.


4. Marcado de fechas


La duración de los diferentes productos alimenticios depende de:

  • La materia prima con la que se ha fabricado
  • El tratamiento tecnológico y culinario
  • Métodos de conservación aplicados
  • Aditivos
  • El tipo de envase
  • Procedimiento y condiciones del envasado
  • Transporte y almacenamiento

En función de estos puntos, se establacerá una fecha de caducidad ó fecha de duración mínima. La diferencia entre ellas es la siguiente:


La fecha de consumo preferente( fecha de duración mínima ó fecha óptima de consumo): Es el periodo dentro del cual en condiciones adecuadas de manipulación y almacén, el alimento conserva inalteradas sus características iniciales. Después de esta fecha, el alimento puede ser todavía totalmente satisfactorio durante un cierto tiempo. Debe indicarse de la forma siguiente: “consumir preferentemente antes del o antes del fin de…” seguido de la fecha( ó el lugar en el que figura este dato en el etiquetado).


La fecha de caducidad es obligatoria en los productos microbiológicamente muy perecederos y que pueden suponer un peligro inmediato para la salud humana. Se indica con las palabras “fecha de caducidad” seguida del día, mes y año. Después de esta fecha, el alimento no se considera comercializable y no será apto para la alimentación humana. A veces, las fechas dependen de las condiciones de almacenamiento y conservación, y entonces deberán indicarse dichas condiciones. Tendremos especial cuidado con la fecha de los productos cárnicos.


En el caso de las aceitunas, bastaría con indicar la fecha de duración mínima, ya que no es un producto muy perecedero. De este modo, en la etiqueta aparecerá: “consumir preferentemente antes del…” 




En este punto quiero explicaros las últimas noticias que han aparecido en los medios de comunicación hace menos de un mes: "Se quieren ampliar las fechas de caducidad para evitar el desperdicio de comida" (http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/01/11/actualidad/1357917726_172012.html). Muchas veces tiramos el producto que se ha pasado de fecha cuando en realidad podríamos consumirlo sin problema.

En el caso concreto de los yogures, éstos son un producto muy ácido, por lo que al superar la fecha de caducidad es muy difícil que proliferen microorganismos perjudiciales para nuestra salud. Ahora bien, a partir de esta fecha, las "propiedades beneficiosas"que el yogur tiene sobre nuestro intestino (gracias al Streptococcus thermophilus y Lactobacillus bulgaricus) se perderán. Pero eso no significa que no podamos consumirlo cuando han pasado algunos días, siempre y cuando no tenga la tapa abombada y al abrirlo no tenga moho ( que como ya he dicho, es muy poco probable). 



5. Condiciones de conservación y utilización


En el caso de las aceitunas, las condiciones de conservación se centrarían en explicar al consumidor cómo utilizarlas una vez abierto el envase, ya que al tratarse de una conserva, se supone que antes de este momento no precisa unas características especiales de conservación. Por este motivo, la indicación sería la siguiente: “Una vez abierto, conservar refrigerado”

Es muy importante seguir las condiciones de conservación si queremos que el producto mantenga todas sus propiedades organolépticas (sabor, aroma, etc) y sea seguro su consumo.


En resumen, los puntos importantes en la etiqueta comercial serán los siguientes:

Denominación de venta del producto

¿Ha sido sometido a algún tratamiento?
Lista de ingredientes

¿Tiene ingredientes que no deseo?
¿Qué ingrediente tiene en mayor proporción?
Cantidad neta

                 ¿Cuántas raciones contiene?
          Peso neto VS  Peso neto escurrido
Marcado de fechas

Diferencia entre “fecha de caducidad” y “fecha de consumo preferente”
Condiciones de conservación y utilización

¿Dónde debo guardarlo? Almacén, frigorífico, congelador… 


¡En la siguiente entrada, os explicaré la etiqueta nutricional!