Esta mañana me he levantado guerrera, y como tal, voy a poner sobre la mesa un mito muy extendido en la población: "El pan engorda". Más adelante os explicaré detenidamente qué son los Hidratos de Carbono, así como su clasificación y sus funciones en el organismo, pero hoy es momento de dedicarme exclusivamente al pan.
¿A quien no le gusta untar pan en esa deliciosa salsa de sofrito? ¿O romper la yema del huevo con un pedacito de pan?¡El pan no engorda! La experiencia me ha demostrado que las personas que eliminan pan de su dieta, se encuentran decaídos, sin fuerza. Intentan suplir esa deficiencia a base de café, coca-cola y dulces hipercalóricos, que lo único que nos proporcionan son calorías vacías, que tan rápido como vienen se van...
Los hidratos de carbono son, junto con las grasas, la principal fuente de energía de nuestro organismo. Por ello, estos macronutrientes deben ser la base de nuestro desayuno ¡para arrancar el día con ganas!, y formar parte también de la comida y la cena, aunque en menor cantidad en esta última. Bien es cierto, que los carbohidratos no sólo se encuentran en el pan, sino también en los cereales o las frutas, por lo que debemos hacer una elección inteligente y seleccionar aquellos hidratos más saludables y hacer un consumo lógico según nuestro estilo de vida y nuestra actividad (necesitarán mayor aporte de hidratos de carbono las personas que realizan actividades deportivas diarias que aquellas que llevan una vida sedentaria).
En general, el pan se hace con harina de trigo, pero hay un sin fin de variedades. Elige aquellos panes que estén elaborados con harinas de maíz, centeno, arroz, trigo sarraceno o los producidos con pseudocereales sin gluten (sorgo, amaranto, quinoa...).
El pan integral tiene las mismas calorías que el pan blanco. La diferencia principal es el contenido de fibra. El pan integral contiene el 100% del grano molido, incluyendo la capa externa del grano, rica en vitaminas, minerales y fibra insoluble. La fibra insoluble es importante para evitar el estreñimiento, porque acelera el tránsito intestinal y ayuda además a controlar la sensación de hambre, ya que tomada con líquidos contribuye a crear sensación de saciedad.
El pan no engorda: es un alimento básico, sano, bajo en grasas, que nos aporta proteínas, vitaminas, minerales y fibra (en el caso de elegir la variedad integral).
¡Las cosas claras y el chocolate espeso!

Siguiendo este blog se nos va a quedar un tipín sin reduciar a casi nada, ¡qué gusto!
ResponderEliminarMuy buena la diferenciación entre los tipos de harina, sobre todo para los que, como yo, sois unos adictos al pan. Aunque casi todos los tipos de pan llevan una proporción importante de harina de trigo, yo suelo elegir los que la combinan con centeno. Con semillas y frutos secos, riquísimo! y fácil de encontrar en el supermercado.
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