Se acabó el mes de Enero. Si algo caracteriza el final de este mes, es la temida "cuesta de Enero", y más aún en esta época en la que no paramos de escuchar en los medios de comunicación la situación en la que se encuentra nuestro país...Para intentar "paliar" de algún modo esta situación, voy a daros algunos consejos para ir al supermercado.
El trabajo comienza en casa
- Antes de ir a comprar, planifica los menús semanales. Piensa en las preferencias personales y el tiempo y el dinero del que dispones. La idea de "ya compraré según lo vaya viendo" es un error, ya que sólo nos llevará a comprar caprichos y cosas innecesarias (con el correspondiente gasto de dinero).
- Una vez planificado el menú, revisa la nevera y la despensa: ¡Probablemente ya tengas muchas de las cosas que necesitas para tu planning semanal!. Así evitarás un cúmulo de alimentos perecederos que finalmente tengas que tirar tras caducarse. Tras este chequeo, apunta en una lista(o en el móvil) los alimentos imprescindibles.
- ¿Cuándo ir a comprar? ¡Siempre con el estómago lleno! La hora no importa, lo principal es que no tengas hambre porque sino comprarás alimentos hipercalóricos y poco necesarios (como los snacks). De modo que el mejor momento para ir al supermercado es después del desayuno o de la comida. ¿Y si tienes que ir por la tarde "impepinablemente"?¡Tómate una fruta o sandwich antes de ir! :)
- ¿Dónde ir?
- Si lo que estás buscando es el sitio más barato, en el siguiente enlace podrás acceder a la aplicación "Ahorrador" que te indicará los establecimientos más económicos: http://www.ocu.org/consumo-familia/supermercados/informe/informe-los-supermercados-mas-baratos. Si no quieres registrarte, aquí encontrarás un resumen: http://www.ocu.org/consumo-familia/alimentos/informe/supermercados-el-ahorro-esta-muy-cerca/5
- Si lo que te interesa es encontrar productos naturales, lo mejor es acudir al mercado del barrio.
- ¡Llévate a los niños! El proceso de la alimentación comienza en la preparación del menú y en la compra de los productos. Para no perder los papeles en la tienda:
- Explícales antes de entrar lo que quieres que hagan.
- Hazles partícipes del proceso: " Ayúdame a buscar los yogures que tanto te gustan"
- Y si a la salida se han portado bien, felícitales.
Una vez en el supermercado, ten cuidado con las técnicas de marketing.
- ¡No te dejes influir por la música! Está demostrado que las tiendas utilizan música apresurada en los momentos de máximo aforo para que la gente compre de manera impulsiva y sin pensar. Si el establecimiento está más vacío, la música suele ser más tranquila.
- En algunos supermercados, cambian cada cierto tiempo la colocación de los productos, para que tengamos que recorrer todos los pasillos en busca de éstos.
- Los alimentos que no son indispensables, suelen estar a la altura de la mano y de los ojos, para captar nuestra atención. Los productos básicos se colocan más abajo, ya que no nos importará agacharnos para buscarlos.
- Cuidado con las ofertas y envases grandes: No siempre el producto más grande es la opción más económica. Un producto que valga 1.99 nos parecerá más atractivo que uno que valga 2 euros. Por ley, debe aparecer el precio por kilo o por litro debajo del precio total.
- ¡Ojo con las fechas de caducidad!. Los productos con más fecha suelen estar al fondo o debajo del todo.
- No abuses de los productos preparados. De vez en cuando, pueden ser una opción cuando no tenemos mucho tiempo para cocinar, pero no puede convertirse en un hábito general, ya que además de ser más caros, contienen aditivos.
- Elige los productos de temporada: son más nutritivos, naturales y baratos.
Descárgate el tríptico original en la web del ministerio: http://www.alimentacion.es/es/campanas/frutas/frutas_verduras_temporada/
¿Y para cuidar mi espalda?
- Durante la compra, utiliza el carro en vez de una cesta con ruedas. Es mejor empujar con las dos manos a la vez que "tirar" de la cesta.
- Para cargar la compra.¡No más de 5 kg por brazo! Cuidado con las bolsas de tela o ecológicas, ya que son tan grandes que puedes llegar a cargarlas demasiado.
- Reparte todo el peso de la compra entre los 2 brazos.
- Si dispones de ello, puedes volver a casa con el carro familiar(el de toda la vida), cada vez son más modernos y ergonómicos.


¡Qué falta nos hace a todos seguir estos consejos! ¿A quién no le ha pasado lo de ir a comprar 4 o 5 cosas que necesitábamos y acabar con la bolsa llena de antojos? Y una vez al año, no hace daño...pero cuando se convierte en rutina supone una mala costumbre para nuestra salud y para nuestro bolsillo! Así que a partir de ahora, ya sabemos! Seguro que nuestro cuerpo y nuestra economía nos lo agradecen :)
ResponderEliminar