jueves, 29 de noviembre de 2012

¡Luces, cámara, acción!

Las calles se llenan de aromas, colores, gente: castañas asadas, luces, escaparates llenos de color... ¡La navidad está a la vuelta de la esquina!  No solamente nos lo recuerdan los anuncios de ropa y "bebidas con burbujas", sino que el frío también ha querido llegar para dar ese toque navideño a la ciudad. Y con la navidad, llegan las comidas y cenas familiares, de empresa, etc.


Los excesos navideños pasan factura, y no sólo al subirnos a una báscula. En estas fechas sometemos a nuestro aparato digestivo a grandes abusos. Para poder digerir todos los alimentos, se necesita emplear más tiempo que de costumbre y en la mayoría de las ocasiones, la digestión se hace con más dificultad, por lo que es habitual experimentar cierta pesadez. Pero además, tras estas comilonas pueden manifestarse otros síntomas como acidez, náuseas, vómitos o incluso diarrea, debido al uso de salsas, condimentos, picantes... por lo que la primera recomendación irá encaminada a moderar el tamaño de las raciones servidas. Se puede comer de todo, pero con mesura.
 

Pero no todos los problemas gastrointestinales provienen de las indigestiones. Al igual que el resto del año, existe el riesgo de sufrir una toxinfección alimentaria y aumenta la probabilidad de aparecer alergias o intolerancias que durante otras épocas pueden no ser tan visibles (pescado, marisco, anisakis...). 

La explicación es muy simple: diversos mircroorganismos, de la familia Vibrio principalmente, pueden causarnos una infección si no tratamos el pescado de manera correcta. Una inadecuada manipulación y conservación de los alimentos provoca la contaminación del producto por estos patógenos. 

Generalmente no alteran las características organolépticas del producto, por lo que es dificil comprobar si el alimento está contaminado. Para preservar sus cualidades de la mejor forma, debemos utilizar métodos de conservación adecuados. Los más utilizados son:

  1. Frescos y refrigerados: sólo se les adiciona hielo puro o hielo con sal. Conservar el producto una semana como máximo.
  2. Congelados y ultracongelados: congelar a -18º C el pescado fresco eliminando previamente las vísceras. Para evitar la formación de escarcha, las pérdidas de agua y la oxidación, conviene proteger el pescado con envoltorios de plástico o papel encerado. No es frecuente congelar el pescado azul, ya que debido a su elevado contenido de grasa se oxida fácilmente. Para descongelarlo, es preferible realizarlo en la zona menos fría del frigorífico, ya que a temperatura ambiente o bajo el agua puede provocar la pérdida de nutrientes o la proliferación bacteriana.
  3. Salazón: la ventaja es que podemos conservar el producto entero, pero a corto plazo.

Como recomendaciones generales, pordríamos citar los siguientes consejos:
  • Buscar los productos frescos. Los pescados deben tener los ojos y la piel brillantes, sin olores fuertes. Deben estar expuestos sobre hielo(elaborado con agua potable).
  • Comprar el pescado o marisco en último lugar de la lista de la compra y transportarlo a poder ser en una bolsa térmica hasta casa. 
  • Congelar el pescado durante 48 horas ó si queremos consumirlo fresco, conservarlo en la zona más fría de la nevera.
  • Para su preparación, extremar la higiene de los utensilios a utilizar. Es preferible utilizar tablas de plástico para cortarlo, ya que las de madera pueden contener microorganismos en las grietas. 
  • Evitar consumirlo en crudo. Lo ideal sería cocer el marisco antes de consumirlo, durante poco tiempo pero a alta temperatura.

¡Espero que con estos sencillos trucos no tengáis ningún problema gastrointestinal en las próximas navidades!

martes, 20 de noviembre de 2012

¡Boom!

¿Me creeríais si os digo que existe una fruta muy recomendable para los diabéticos y que además es un excelente antioxidante? Estas son algunas de las múltiples cualidades de la Granada. ¿Queréis saber más? Seguir leyendo…

Se piensa que esta estupenda fruta procede de Asia, pero en realidad se han encontrado indicios de que los egipcios ya la utilizaban (e incluso Hipócrates lo usaba como remedio para afecciones del aparato digestivo). Pero no fue hasta las guerras púnicas cuando los cartagineses la introdujeron en la zona mediterránea…Actualmente España es uno de los principales productores de granado del mundo, cuyos frutos sobrepasan la frontera abasteciendo a gran parte del mercado centroeuropeo. A pesar de lo que se pueda pensar debido a la provincia que porta su nombre, su recolección es más abundante en Alicante y Murcia. Existen 2 variedades de granada:
·      Grano Elche o Mollar Elche: madura entre octubre y noviembre.
·      Mollar Jativa o Valencia: es algo más temprana.
De manera general, podemos encontrarla en los mercados hasta enero.

¿Cuáles son sus propiedades nutricionales?
Aunque su contenido en fibra es más bien escaso, debemos mencionar que es apta tanto para dietas de adelgazamiento como para personas con diabetes, ya que tiene muy pocos lípidos e hidratos de carbono.

Energía
34 Kcal
Agua
92%
Proteínas
0.7 g
Hdc
7.5 g
Lípidos
0.1 g
Fibra
0.2 g
Potasio
275 mg
Sodio
5 mg


Además destacamos su contenido en:
·      Flavonoides: Estos antioxidantes son pigmentos de las plantas que ayudan en la prevención de enfermedades cardiovasculares, el envejecimiento y algunos tipos de cáncer.
·      Potasio: mineral muy importante para el impulso nervioso y la actividad muscular normal. Además, su bajo contenido y sodio y elevado en potasio , lo hace un producto de elección para casos de hipertensión arterial.
·      Taninos: presentes en la parte blanca de la granada. Son sustancias con carácter astringente y antiinflamatorio de la mucosa del tracto digestivo, por lo que resulta eficaz en el tratamiento de diarrea infecciosa, cólicos intestinales, flatulencias y estomago delicado.
·      Ácido cítrico: útil para tratamientos de gota y como desinfectante. Además potencia la acción de la vitamina C.

¿Cómo consumirla?
Podemos ingerir los granos al natural o en ensalada. Una estupenda elección sería una ensalada con kiwi o naranja(frutas ricas en vitamina C) y granada, para que el ácido cítrico de ésta permita a nuestro cuerpo absorber la vitamina C de la manera más efectiva.
Su papel en la repostería también es importante formando parte de la mermelada, jalea, confitura, helado, mousse, macedonia, tarta, gelatina…
También con el jugo de la fruta se prepara la granadina que se utiliza en diferentes cocteles y bebidas, así como en siropes y jarabes para platos de carne o pescado.

 

Increíble, ¿verdad? Pues después de leer este post… ¿Preparamos una ensalada de granada? ¡Bon appetit!

martes, 13 de noviembre de 2012

Obesidad

¡Ayer fue el Día Mundial de la Obesidad! Es bien sabido por todos, que el sobrepeso y la obesidad ha incrementado en estos últimos años de manera alarmante (más de una de cada 10 personas de la población adulta son obesas). Ésto es debido principalmente al sedentarismo, pero también al aumento en el consumo de alimentos precocinados y "comida rápida". Pero, ¿Qué es el sobrepeso y la obesidad? ¿Cómo sabemos si lo padecemos? ¿Qué podemos hacer al respecto? ... Os lo explicaré de una manera clara y sencilla.


La OMS (Organización Mundial de la Salud) definen el sobrepeso y la obesidad como: "una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud".  



Un método muy utilizado para saber si padeces sobrepeso/obesidad es el IMC ó índice de masa corporal. El IMC se utiliza en adultos de ambos sexos, y relaciona el peso y la talla mediante la siguiente fórmula:




IMC = peso (expresado en Kg) / altura2( en metros)

Ejemplo: mujer que pesa 62 kg y mide 1.65 m, su IMC sería de 22.8  (62/ 1.652)




Si tu IMC se sitúa entre 20-25 (actualmente se ha reducido a 18.5-25) tienes normopeso, pero si tu IMC es :
  • Igual o superior a 25 indica sobrepeso.
  • Igual o superior a 30 determina obesidad. 
Ahora bien, la acumulación de grasa puede distribuirse de diferentes formas en el cuerpo:
  • Distribución androide o central:  principalmente en la zona abdominal. El exceso de peso alrededor de esta zona está más relacionada con problemas de salud como cardiopatías o diabetes, además de trastornos del aparato locomotor.
  • Distribución ginecoide: en caderas y muslos.  Más frecuente en mujeres. Relacionado también con problemas articulares.
 


Pero... ¿Cómo llegamos a este estado de sobrepeso /obesidad? 

La OMS determina que "La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre las calorías consumidas y gastadas".

 Bien es cierto que el consumo de alimentos ricos en grasa y azúcares es en gran parte el responsable del sobrepeso. Pero también existe la idea de que las personas con sobrepeso son de "buen comer" o "glotonas" y en muchos casos ésto está muy lejos de la realidad. 
 La mayoría de las personas llevan una vida bastante sedentaria, por lo que sus necesidades calóricas no son muy elevadas. Comer una pequeña cantidad al día más de lo que necesitamos, provoca un lento pero uniforme aumento de peso (por ejemplo, tomar sólo 100 kcal más al día supone un aumento de peso anual de 4.7 kg). Además, a partir de los 30 años, nuestro ritmo metabólico basal comienza a descender, es decir, nuestro cuerpo quema calorías más lentamente.




 ¿Cómo podemos solucionar este problema?

Lo más importante es una buena educación desde la infancia, tanto en casa como en el colegio. Las datos recientes revelan que en España el porcentaje de niños con obesidad ha aumentado (actualmente un 15 %), y casi la mitad de los menores de edad tiene sobrepeso. No podemos controlar si los hijos comen bien en el colegio, por ello los padres deben esforzarse y predicar con el ejemplo: No pueden obligar a los niños a consumir verduras si ellos no lo hacen. La educación nutricional es algo que les acompañará toda su vida, por ello sería muy importante que:
  • Los niños acudieran al mercado para ver la gran variedad de alimentos que existen.
  • Los hijos participaran junto a sus padres en el proceso de elaboración de las comidas
  • Intentar hacer de la comida un "juego" más, no una actividad aburrida. 
  • Atraer a los niños con los alimentos (por ejemplo, con los colores de las diferentes verduras).  

Pero no sólo debemos basarnos en unos buenos hábitos alimentarios, sino también en evitar el sedentarismo: no permitir horas y horas frente al televisor/consola/ordenador y fomentar las actividades al aire libre


Indicaciones dietéticas para una dieta óptima y un estilo de vida saludable:

 


1.      Para conseguir una dieta saludable hay que tomar alimentos variados en cantidades adaptadas a nuestros requerimientos y condiciones personales. Reparte los alimentos en 3-5 comidas diarias, sin olvidar el desayuno. 

2.      El desayuno es la comida más importante del día y debe estar compuesto por lácteos, cereales (pan, muesli, cereales de desayuno...) y frutas. 

3.      Elige la forma de cocinado más adecuada utilizando las diferentes formas posibles: asados, a la plancha, al vapor, etc. No abuses de fritos, rebozados, empanados y guisos con grasas.

4.      Escoge las frutas, verduras y hortalizas de temporada. Además de éstas, las leguminosas deben constituir la base de la alimentación, debido a su aporte en:

·          Hidratos de carbono
·          Fibra dietética
·          Antioxidantes
·          Vitaminas y minerales

5.      Incluye en la dieta los pescados, principales suministradores de ácidos grasos poliinsaturados de la familia omega-3.

6.      Usa preferentemente aceite de oliva como grasa culinaria por su aporte en ácidos grasos monoinsaturados (como el ácido oleico), si no fuera posible, de girasol.

7.      Modera el consumo de grasa saturada, colesterol y grasas hidrogenadas: no abuses de bollería industrial, alimentos ricos en grasa de origen animal (bacón, por ejemplo), etc.

8.      Limita el uso de sal y de alimentos que la contienen.

9.      Hidrátate: elige beber agua en vez de los refrescos o zumos preparados.

10.  Mantente activo. Realiza diariamente al menos 30 minutos de ejercicio físico de intensidad moderada (60 minutos en el caso de los niños y los adultos con sobrepeso) y controla el tiempo dedicado a actividades sedentarias.







"Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo"



miércoles, 7 de noviembre de 2012

Alergia VS intolerancia




Hoy en día existe cierta tendencia a realizarse pruebas de alergia o intolerancia a los alimentos dada la falsa creencia de que el hecho de resultar intolerante a un determinado producto y su retirada de nuestra alimentación ayudará a reducir peso. El resultado son personas con listas de inumerables alimentos a los que son "intolerantes". Las personas se dedican a hacer malabares para evitar todos esos alimentos que les han "prohibido" y al final, se acaban olvidando y/u obsesionando.


Todo esto viene, a que la población no sabe qué es una alergia y una intolerancia alimentaria, y ésto está suponiendo que muchisimas personas acudan a estos lugares para "adelgazar". Dado que se trata de estudios costosos e invasivos, considero que todo el mundo debería estar al corriente primero de qué es exactamente una alergia/intolerancia alimentaria y qué consecuencias conllevan en nuestro organismo. 

La alergia o hipersensibilidad alimentaria es una reacción desproporcionada del organismo frente a una sustancia denominada alergeno que en general es bien tolerada por el resto de los individuos. El alergeno puede actuar tanto por ingestión como por contacto o inhalación. Se activa entonces el sistema inmunológico (Ig E) y se producen anticuerpos que desencadenan los síntomas. Éstos pueden aparecer a los minutos u horas. Las manifestaciones más habituales son:

  • Reacciones cutáneas: picor, enrojecimiento, dermatitis.
  • Problemas gastrointestinales: vómitos, diarreas,
  • Problemas respiratorios: congestión nasal, estornudos, asma.
  • Shock anafiláctico, que en ocasiones puede llegar a causar incluso la muerte.
Los alimentos más frecuentemente implicados en las alergias son:

  • Leche (proteínas de la leche, lactosa,...)
  • Huevo
  • Frutos secos y legumbres (cacahuete, especialmente en Estados Unidos por la mantequilla de cacahuete)
  • Frutas: kiwi, melocotón, fresa...
  • Trigo
  • Pescado: bacalao, merluza, abadejo, etc
  • Marisco

De todos ellos, la leche y el huevo son los que con mayor frecuencia inducen reacciones alérgicas en menores de 6 años, mientras que las frutas y los frutos secos lo son en los demás pacientes.

Los estudios epidemiológicos estiman que la alergia a los alimentos afecta al 5 % de la población , cifra que se eleva en los niños menores de 3 años, en los que puede llegar a afectar al 8%. Salvo en la época pediátrica, la alergia alimentaria no tiene cura.



 Las intoleracias están ocasionadas por la deficiencia o ausencia de alguna enzima (lactasa, fructosa-1-fosfatoaldolasa B, etc) o como reacción a:


  • Ciertos aditivos alimentarios (sulfitos, aspartamo, glutamato monosódico, nitritos...). 
  • Microorganismos que contaminan alimentos: proteus en pescado, hongos , etc
  • Agentes farmacológicos en alimentos : tiramina, histamina.

En las intolerancias sin embargo no se suele producir una activación del sistema inmune. Pueden desencadenar trastornos digestivos, y en otros casos, sus manifestaciones suelen ser insidiosas y dificiles de relacionar con el alimento, precisamente por ser patologías moderadas y de tipo crónico.


Para un diagnóstico eficaz de una alergia, necesitamos identificar el alimento problema, comprobar que causa respuesta adversa y verificar la participación del sistema inmune. Nos basaremos pues en una historia clínica detallada y un examen físico minucioso para buscar trastornos crónicos como eccemas o rinitis. Posteriormente se recomienda realizar:

  1. Una dieta de exclusión-provocación:  retirar los alimentos sospechosos durante dos semanas y después reintroducirlos si el malestar desaparece. Si los síntomas vuelven a aparecer, es muy posible que el alimento reintroducido sea el responsable.
  2. También hay pruebas cutáneas Prick-test: consisten en poner una pequeña cantidad del alergeno que se sospecha sobre el brazo y hacer un rasguño para observar las posibles reacciones (hinchazón, rojez).
  3. Test RAST que miden la cantidad de inmunoglobulina E (IgE) que una persona tiene ante una sustancia específica.
Las pruebas de aliento son las más específicas para las intoleracias. Otros análisis, como los del cabello o los de sangre no específicos, son poco fiables en la mayoría de los casos.


Si tras leer este blog, decides realizar alguna prueba de intolerancia alimentaria espero que sea porque realmente piensas que existe algún alimento que "te sienta mal" y quieres mejorar tu salud.


"El saber no ocupa lugar"