Suena el despertador y salimos volando de la cama para rápidamente meternos a la ducha, vestirnos y salir corriendo de casa...¿Y el desayuno? "No es necesario" (Pueden pensar muchos) ¿Cómo no va a serlo? ¡Llevamos (seguramente) más de 10 horas sin comer! Espero que podáis llegar a comprender lo importantísimo que es. Ready? Go!
¿De dónde sacará nuestro cuerpo la energía necesaria para funcionar?
Pongamos un coche como ejemplo:Miramos la aguja del combustible: tenemos poca gasolina. No sabemos dónde hay una gasolinera ni cuántos kilómetros nos quedan hasta ella. Acto seguido, levantamos el pie del acelerador e intentamos "apurar" al máximo las marchas para que el coche se revolucione lo menos posible. ¿Qué hace el coche? Activa la luz de emergencia. El coche funciona peor, le cuesta más.
¡Nuestro cuerpo es igual! Necesita un combustible, los nutrientes. Si no se los proporcionamos, el cerebro activa los mecanismos de "emergencia" para "ahorrar" al máximo los pocos que tiene(porque no sabe cuánto tiempo le tendremos en ayunas). Si acostumbramos a nuestro cuerpo a encontrarse en situación extrema continuamente, todo lo que comamos será almacenado como grasa (para tener reservas cuando volvamos a estar en ayuno prolongado).
¡Fuera excusas!
- Por las mañanas, tengo el estómago "cerrado" y hasta que no pasan una o dos horas, no tengo ganas de comer. El cambio debe ser progresivo. No podemos pretender pasar de no desayunar a intentar tomar cereales, leche y fruta de golpe. Vamos a hacerlo poco a poco. Ejemplo (para pasar al siguiente punto, hay que sentirse preparado):
- Comenzaremos con tomar un pequeño vaso de leche.
- Añadiremos un pequeño puñadito de cereales.
- Cambiaremos el vaso de leche por una taza o tazón (más grande)
- Sumaremos una pieza de fruta ó zumo natural.
- Ampliaremos las ración de cereales.
- Las personas que comen menos por la noche, se despiertan con más hambre. El truco está en tomar una cena lo más ligera posible, al fin y al cabo, nos vamos a ir a la cama y sólo necesitaremos energía para mantener los procesos vitales (respiración, circulación, mantenimiento de la temperatura corporal...).
- No me da tiempo. Un desayuno completo y relajado no debe llevarte más de 15 minutos. ¿Acaso no dispones de ese tiempo? Sólo tienes que levantarte unos minutos antes de la cama ¡Enjoy it!
- Prefiero dormir más (antes que desayunar): Antes de acostarte, prepara la mesa con todo aquello que no necesite refrigeración. Acostumbrar a los niños desde pequeños les hará darse cuenta de la importancia del desayuno. Como nos depertamos "adormilados", no tendrás que levantarte de la mesa en busca de aquello que se te haya olvidado, y podrás disfrutar de un desayuno más tranquilo. Prepara:
- Platos, vasos, tazones, cubiertos, servilletas
- Frutas frescas
- Pan, cereales, galletas...
- Cacao, café soluble, té, azúcar, sacarina...
- No me gusta la leche. ¡Mucho cuidado con este punto! Puedes acostumbrar a los niños a no desayunar, por desesperación. Y por consiguiente, aumentarás la probabilidad de que tus hijos sufran obesidad. Para tomar calcio no es necesario tomar leche. Por la mañana, podemos consumir:
- Derivados de la leche: queso, yogur, cuajada...
- Frutos secos(almendra y avellana)
- Sésamo, cereales integrales...
- Es aburrido. Hay infinitas variedades para desayunar. ¿Dulce ó salado? ¡Tu eliges!
- No es importante: Desde el punto de vista fisiológico, el desayuno es lo que nos sirve para interrumpir el periodo de ayuno tras las horas de sueño ¡Es la primera comida del día! Aquella que te dará toda la energía necesaria para aguantar el día que acaba de comenzar y te ayudará a tener menos ansiedad/hambre en el resto de las comidas.
¿Qué debe contener?
- Lácteos: proteínas, calcio, vitaminas A, D y B
- Farináceos: hidratos de carbono de absorción lenta que aportan energía, vitaminas y minerales. Son el "combustible" del cerebro y de todos los órganos.
- Fruta (fresca o en zumos naturales): vitaminas hidrosolubles, minerales, fibra.
- Otros: pechuga de pavo, jamón serrano, miel, frutos secos, margarina...
¿En qué cantidad?
Un desayuno completo aporta entre el 20-25% de las calorías totales del día.Variedad ante todo
- Proteínas:- Huevos revueltos
- Tortilla
- Pechuga de pavo
- Jamón
- Queso fresco de Burgos
- Leche
- ¡Aprovecha las frutas de temporada! Preferiblemente, las ricas en vitamina C (fresas, kiwi, naranja...):
- Macedonia de frutas
- Zumo de frutas
- Batidos naturales (con una galleta)
- Fruta fresca
- Pan tostado con queso fresco y tomate natural
- Pan tostado con pechuga de pavo
- Pan bimbo con mermelada de frutas
- Sándwich con queso/pavo,
- Pan natural con aceite y /o tomate
- Cereales con leche
- Cereales con yogur
- Frutos secos
- Bizcochos artesanos
- Crepes, tortitas
Elige las variedades integrales.
¿Por qué tengo que desayunar?
- Tendrás más energía: conseguiremos la situación metabólica que el cuerpo necesita para comenzar a "funcionar" tanto física como intelectualmente, tras el ayuno nocturno.
- Mente ágil: concentración y memoria. El desayuno aumenta la glucosa que está baja tras toda la noche de ayuno. Sin la glucosa, el cerebro no puede funcionar.
- Metabolismo rápido: al esquivar el desayuno, el metabolismo se vuelve más lento porque el cuerpo ahorra calorías para el resto del día. ¿Acaso no hemos oído a mucha gente decir que no adelgaza porque tiene el metabolismo lento? Quizá la clave esté en algo tan sencillo como ¡acostumbrar al cuerpo a desayunar! Evidentemente es un proceso lento al que el cuerpo necesita adaptarse durante un tiempo (unos meses).

